El Maracanazo de Estudiantes

Desde el Campeonato Mundial de 1950, cuando la selección de Uruguay venció a Brasil y silenció al imponente estadio Maracaná, cada gesta deportiva imposible en la que el que va de punto derrota al supuesto ganador, recibe el nombre de Maracanazo.
Estudiantes tuvo el suyo, un 12 de febrero de 1983, cuando en el, en ese tiempo, estadio Chatteau Carreras, se impuso 3 a 1 a Belgrano y se clasificó por primera vez al Campeonato Nacional de AFA.
Luego de los empates en cero en las dos primeras finales, los fantasmas de otras épocas parecían asomarse nuevamente. Es que Estudiantes varias veces ya se había ahogado en la orilla tratando de alcanzar lo más alto del fútbol nacional.
Después de un largo y duro camino, en el que debió sortear contingencias internas (la salida del técnico Sebastián Viberti y el ingreso de Miguel Ponce) y superar partidos y rivales muy difíciles, Estudiantes llegaba a la final con Belgrano.
El 0 a 0 en Río Cuarto, e igual marcador en Alberdi, obligaba a definir el título de campeón en un tercer juego.
El lugar “neutral” elegido fue el estadio Chatteau Carreras, en plena capital cordobesa. No importó. Tampoco que a instantes del partido se conociera la suspensión de Roberto Chavero e Iván Cortéz. Menos que la estadística mostrara que en 4 partidos el celeste riocuartense no había vencido ni marcado goles al celeste cordobés.
Estudiantes tomó coraje, despejó los nubarrones de su horizonte y salió a jugar conciente de que esta vez era su oportunidad.
Y no falló. El equipo sacó chapa con su experiencia y cuando todavía no se jugaban 15 minutos ya ganaba 2 a 0 con los goles de Héctor Nicolás Gómez y Jorge Santecchia. Como una jugada del destino el emblema de Talleres Luis Ludueña sentenciaría el partido a los 35 minutos del segundo tiempo y Antunez, de penal, cerraría el 3 a 1 en el instante final.
Fue el punto cúlmine de la historia de Estudiantes. El deseo de muchos se cristalizaba en aquella noche cordobesa y toda la ciudad se vestía de celeste para festejar ese momento de gloria.

Los medios de comunicación se hacían eco de la gran victoria de Estudiantes y lo reflejaban de esta manera:
REVISTA EL GRÁFICO
“Río Cuarto se alzó con su bandera”: Soñar y luchar parece haber sido la bandera de Estudiantes. Belgrano fue una ilusión juvenil, Estudiantes una lección de madurez.
DIARIO PUNTAL
“Estudiantes: Río Cuarto llegó al fútbol grande”: El fútbol nuevamente logró conmover a toda una ciudad. Después de haber igualado 0 a 0 los dos partidos anteriores, el decisivo encuentro de anoche permitió a los celestes brindar una satisfacción impar a la ciudad.
DIARIO LA CALLE
“Estudiantes al Nacional. De ahora en adelante Río Cuarto en el fútbol de los grandes”: El triunfo de Estudiantes sobre Belgrano sobrepasa lo meramente deportivo. Lo realizado por los celestes quedará inscripto y por siempre en las páginas de la historia. Nuestra ciudad se viste de fiesta para conmemorar tan magno acontecimiento y brindar a los protagonistas de esta Hazaña el cálido recibimiento que ellos merecen.
DIARIO EL PUEBLO
“Estudiantes de Río Cuarto jugará en el Nacional”
DIARIO LA VOZ DEL INTERIOR
“Con frialdad imperial”: Utilizando el contragolpe Estudiantes derrotó con relativa facilidad a Belgrano y se consagró campeón provincial. Aedemás obtuvo el derecho a jugar el nacional.

LO QUE DEJÓ LA FINAL
**Además de clasificar al Nacional 1983, Estudiantes se consagró Campeón Provincial “Unidad Deportiva” 1982, siendo el primer equipo del interior de la provincia en conseguir tal halago.
** En realidad el marcador oficial de la final fue Estudiantes 3 Belgrano 0, ya que en la planilla oficial el juez Mario Ferreyra consignó ese resultado omitiendo el gol de penal de Antunez para Belgrano.
** De esa planilla oficial se hicieron varias fotocopias que fueron obsequiadas como “souvenir” del partido. Algunos todavía la conservan.
** Faltando poco para iniciar el partido se informó oficialmente a Estudiantes que el tribunal de penas de la Liga Cordobesa había suspendido a Cortez (figura de las 2 finales) y Chavero (uno de los de más experiencia). Los reemplazos fueron el tucumano Gómez, autor del primer gol, y el juvenil Jorge Burki, que terminó siendo una de las figuras del juego.
** En la madrugada del 13 de febrero, cuando todavía sonaban los festejos del campeonato, Antonio Candini se convertía en abuelo, cuando su hija Miriam daba a luz a su hijo Juan, quien inmediatamente pasó a ser el socio 6001 de Estudiantes.
** El viernes 11 de febrero Palito Ortega dió un recital en el Anfiteatro Municipal. Al cantar “Yo tengo fe” cambió la letra y entonó “…yo tengo fe, que siempre brillará, y vamos Estudiantes que tenemos que ganar”.
** No caben dudas que el estadio Chateau Carreras esos días de febrero de 1983 estaba predestinado para los Estudiantes ante los grandes de Córdoba. El 12 salía campeón el de Río Cuarto al vencer a Belgrano, mientras que el 14, el de La Plata, vencía allí a Talleres y se consagraba campeón del Metropolitano de AFA.

 

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